Piel de bebés y niños

La piel es nuestro órgano más grande y al mismo tiempo uno de los más importantes. Esta sirve como sensor y centro de protección, el cual nos permite sentir todo tipo de contacto, dolor o presión. Al mismo tiempo, es una barrera efectiva que evita la entrada de bacterias, virus, hongos, sustancias químicas o alérgenos al cuerpo.

Aufbau der Haut

Die Haut wird aus drei Schichten, die verschiedene Funktionen haben, gebildet: Der Unterhaut (Subcutis), Lederhaut (Dermis) und Oberhaut (Epidermis).

 

Gut geschützt bei jedem Wetter!

Hipodermis

La hipodermis o tejido subcutáneo está compuesto principalmente de tejidos adiposos. Ayuda al mantenimiento de la temperatura del cuerpo y funciona también como una especie de amortiguador que protege a los órganos internos de la presión y los golpes. La capa superior, dermis, forma una capa elástica gracias a sus distintas fibras de tejido conjuntivo.

Epidermis

Sobre la hipodermis se encuentra la epidermis. En esta capa protectora, que a su vez se compone de varias capas, se forman normalmente las nuevas células de la piel que paulatinamente son transportadas a la superficie, en donde encallecen. Este es el motivo por la cual la capa superior también se llama capa córnea. La epidermis está cubierta por una capa de agua y grasa que está compuesta por sebo, sudor y componentes celulares. La capa hidrolípida, junto al estrato córneo, forman una barrera de protección en la piel contra gérmenes, bacterias y al mismo tiempo regula la humedad.

Mecanismos principales deben desarrollarse

La piel de bebé absorbe más humedad que la de los adultos. A través de la capa lípida, la cual no está complemanete desarrollada, la húmedad es expulsada rápidamente hacia afuera.

Cuando se pierde rápidamente humedad, la piel se seca y esto lleva a irritaciones. Los bebés pueden enfriarse o calentarse excesiva y rápidamente ya que los tejidos adiposos de la hipodermis, los cuales sirven como regulador de temperatura, no están completamente desarrollados.

La protección UV es imprescindible

La piel de bebé produce muy poca melanina. Esto quiere decir que por la falta de pigmentos marrones o de color,  el bebé no dispone de una protección UV natural, siendo esta la razón por la que es altamente sensible a los rayos UV y no se le debería exponer directamente al sol. En general, se debe proteger a los niños durante todo el año contra los rayos UV, la lluvia, viento y humedad haciendo uso de gorras, bufandas o guantes.

Cómo se puede cuidar la piel de bebé correcta y responsablemente

Es fundamental usar productos desarrollados exlusivamente para la piel de bebés y niños. También es importante prestar mucha atención al contenido y que éste proporcione la humedad y grasa necesaria a la piel.